
viernes, septiembre 09, 2005
a las
12:53:00
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No me gusta refocilarme en el dolor ajeno (aunque alguno de estos hechos me ha tocado bastante cerca) pero creo que es bueno recordar que el mundo se está pudriendo y parece aumentar de velocidad. Y los ciudados de a pie con barba de varios días como yo no sabemos muy bien que hacer para mejorar la situación. Eso es algo que me quema por dentro (metçafora de hermanamiento). No sé qué hacer, solo sé que hay que hacer algo.
Requiem aeternam dona eis, Domineet lux perpetua luceat eis.
Publicado por
Carlos L. Hernando